lunes, 18 de diciembre de 2017

Hiplet: un híbrido inverosímil en puntas

¿Qué pasa cuando se mezcla el hip hop con el ballet? Se obtiene hiplet, uno de los híbridos más curiosos que logra salir del mundo de la danza para entrar en la cultura popular.

Concebido por Homer Hans Bryant, el director artístico y fundador del Centro Dancístico Multicultural de Chicago, el hiplet (se pronuncia "hip-let", para rimar con ballet) exhibe a las bailarinas sobre puntas, girando y llegando hasta el suelo en una traducción libre de los movimientos del hip hop. Estas jóvenes cisnes, mayoritariamente Afro-americanas de entre 12 y 18 años, son resueltas, traviesas y astutas. (Por ahora, las bailarinas de hiplet son todas mujeres, pero si Bryant consigue su sueño de empezar una compañía profesional de hiplet, dijo que planearía añadir hombres.)

En ballet, puntas, un término derivado de "sobre las puntas" - o en la punta del dedo - es cómo los bailarines expresan la ilusión de volar o ingravidez. El trabajo en puntas es un componente esencial del ballet; también es importante en el hiplet, pero en éste, las puntas tienen un efecto diferente, más anclado. Las bailarinas dominan movimientos como el hiplet strut –caminar en puntas con las caderas que se balancean de un lado a otro– o doblar las rodillas hasta que las nalgas casi rozan el suelo, mientras que saltan en puntas y balancean los brazos de adelante hacia atrás. Nia Lyons, una bailarina de hiplet de 18 años, lo llama el paseo del pato.

Si el ballet se orienta hacia lo etéreo, el hiplet, por lo general bailado con música pop, tiene más que ver con lo terrenal. También tiene ternura: mientras que la mitad inferior del cuerpo puede ser cortante y de percusión, la parte superior - cómo los brazos conectan con la espalda - transmite una fluidez natural.

Mr. Bryant, director artístico y fundador del Chicago Multi-Cultural Dance Center. El concibió el hiplet, un híbrido de hip-hop y ballet.

"No puedes hacer hiplet sin ballet", dice Lyons, quien entrará al programa pre-profesional de la Dance Theater of Harlem en Nueva York este otoño. "Ninguna de nosotras habíra sido capaz de hacer esto sin un fuerte entrenamiento, que siento que la gente ni siquiera se da cuenta de eso. Es lo que ven en sus teléfonos frente al trabajo realizado detrás de las cámaras, lo que es bastante difícil de mostrar".

Una representación en vivo, como quedó demostrado en un festival reciente en el Parque Douglas en esta ciudad, fue mucho más lucida y con más cohesión de lo que ves en un smartphone. Sin embargo, es en los teléfonos donde la mayoría de la gente ve el hiplet: los videos de Bryant, disponibles en Instagram, se han hecho virales en los últimos meses.

Sus bailarinas de hiplet, como él las llama, estuvieron en "Buenos días América" en mayo y él está trabajando con la productora Two Fifteen West Entertainment en la creación de un reality show.

No todo el mundo está enamorado de la invención de Bryant. El hiplet, con las rodillas dobladas y los tobillos ligeramente flexionados de la bailarinas, puede tener un aspecto precario – aunque sus bailarinas y él insisten en que no es peligroso– y puede parecer estéticamente patoso.

Desde la izquierda, Zipporah Wilson, Natalie White y Lourdes Taylor.

"Me encanta lo poco patoso", dijo Bryant hace poco en su centro de danza en South Loop. "Claro que es probable que esté horrorizando a muchos maestros y algunas antiguas divas del ballet que pensarían que esto no debería estar pasando. Está bien, despierten y consíganse una vida".

¿Y qué les diría? "Mira y aprende", dice él. "Y les preguntaría ¿cuántas generaciones de niños afro-americanos han transformado ellos? ¿Qué es lo que están haciendo ellos por el arte? Salid de vuestra zona de confort. Piensa fuera de la caja. Estamos haciendo esto relevante y manteniendo a los niños entusiasmados. A algunas personas ni siquiera les gusta Picasso. Pintaba divertido.

Aún así el hiplet reta a las nociones tradicionales de ballet, en las cuales la línea y la forma se llevan a cabo según estándares exactos, el híbrido de Mr. Bryant proviene más del ballet clásico que del hip hop. Un antiguo miembro del Dance Theater de Harlem, incorpora muchos pasos de ballet en su coreografía y remarca que ciertos movimientos del hip hop no se pueden transferir a las puntas. "Lo mío es proteger los pies y la pierna", dice. "Definitivamente es el ballet primero."

La admisión a una clase de hiplet - hay dos niveles por ahora -
depende del progreso del estudiante y su compromiso con las clases de técnica y puntas. "Compruebo la asistencia", dijo Mr. Bryant. "Quité a cuatro chicas de puntas el año pasado porque solo estaban viniendo a hiplet. No, no, no, eso no está bien para mi."

Zipporah Wilson
Los estudiantes deben tener pies y piernas fuertes, dominar las puntas y ser capaces de inclinarse para atrás con los tobillos en lugar de mantenerlos derechos. Nia Parker, de 17 años, dijo que el reto es centrar el peso del cuerpo. "Tuve que aprender a mantener el equilibrio cuando estaba de pie en puntas", comentó. "Tienes que recordar ciertos brazos que no son clásicos, mientras que con tus pies haces cosas que son clásicas, y a la vez con las piernas haciendo cosas que no son clásicas, pero entonces todo sigue teniendo una base clásica. Es un extraño acertijo."

Las raíces del hiplet datan de 1994, cuando Mr. Bryant, ahora de 66 años, creó "The Rap Ballet", inspirado en un concierto al que asistió en Canadá: "Noté que todos los niños de la audiencia mantenían la cadencia del rap, y dije para mí, si pudiera unir el rap y el ballet, realmente podría mantener a los niños involucrado."

El trabajo fue realizado por lo que en aqule momento era el Bryant Ballet en escuelas y teatros en Chicago, Nueva Orleans y las Islas Vírgenes. En "The Rap Ballet", Mr. Bryant susurraba ideas como: "Esto pone tu cuerpo en contacto con tu mente, es casi la disciplina más grande de todos los tiempos" mientras los bailarines demostraban pasos de ballet y de street dance, como el "Running man", en puntas. Eso se convirtió en hiplet, un término que Mr. Bryant acuñó en 2009.

Para Parker, poder combinar una forma de arte moderno como el hip hop con una forma de arte clásico también habla de los tiempos en los que vivimos. "Para eso es el arte y es lo que muchas personas están haciendo con la tecnología", comentó. "Tenemos el software de arte donde puedes hacer una pintura al óleo pero con tu tablet. Siento que vamos hacia eso ".

Mr. Bryant, a quien sus alumnas conocen como Mr. Homer –entre las que han estado Sasha y Malia Obama–, afirmó que se encuentra en el otro extremo del arco iris de Misty Copeland.

"Ella (Copeland) está tratando de demostrarle a un montón de personas que es negra y que puede bailar ballet", dijo. "Yo estoy tratando de llevar a estas chicas hacia lo que son y marcar una diferencia. Ninguna de ellas quiere crecer para ser una bailarina de clásico. Si se meten a la danza, querrán ir a una compañía de contemporáneo o se van a ir a Europa. Ese es el fin del juego. Yo estoy tratando de hacer mejores seres humanos."