jueves, 26 de enero de 2017

¿Qué es y cómo se hace una coreografía?

El baile, como las artes literarias y musicales, se escribe. Esta acción se denomina coreografía y, como su origen etimológico señala, se trata de escribir los movimientos realizando danzas circulares, es decir, que se repiten.


La planigrafía y la notación de movimientos

 
Las coreografías se realizan sobre una planigrafia. Es decir, plasmando en un papel los movimientos que han de ejecutarse. Estos métodos de notación son complejos y exigen una gran preparación por parte de quienes los realizan y de quienes deben interpretarlos.

No existe un único sistema de notación que a lo largo de la historia han ido evolucionando.

Los primeros intentos de anotar la danza se realizaron en el siglo XVI y llegaron de la mano de Thoinot Arbeau. En su libro “Orchésographie” propuso las primeras sistematizaciones de pasos y figuras mediante el uso de letras, palabras e ilustraciones. A él le siguieron estudiosos de la danza como Feuillet, autor de “Chorégraphie ou L’Art de décrire la dance”, donde se representaba la progresión en el suelo y se describía la acción de las piernas en relación al conjunto y a la medida musical.
Actualmente, ese utilizan cuatro sistemas en planigrafía: Notación de Laban, Notación de Conté, Notación de Benesh y Notación de Wachmann. En Occidente los más empleados son Labanotation y la Notación Movimiento Benesh.

Elementos fundamentales de una coreografía
Seleccionada la canción y elegido el estilo, el primer trabajo que se debe hacer es seleccionar los pasos o rutinas más apropiadas.

Posteriormente hay que trabajar sobre la música, identificando las secciones que hay en el tema. En este punto los coreógrafos recomiendan ponerles nombre a cada una de ellas y observar cómo se repiten en la estructura musical, definiendo, además, qué estilo de movimiento se adecua a cada una de ellas.

Seguidamente hay que ponerse a bailar. Para ello es recomendable emplear una cámara de video y registrar las creaciones que surgen de cada improvisación. Cuando hayamos visionado las grabaciones y hayamos seleccionado los pasos es el momento de pasar a la notación. En este punto hay que preparar una línea básica de pies y luego añadir detalles de los brazos o la cabeza, si es que participan en la coreografía. Acto seguido hay que practicarlos ajustando y haciendo los cambios que se consideren oportunos.

Tipos de coreografía
En danza existen dos tipos de coreografías básicas: la monóloga y la grupal.

Como su propio nombre indica, la composición monóloga depende de una sola persona. Es un esquema que suele emplearse en la puesta en escena de obras literarias y en las óperas.

Por su parte, la coreografía grupal la construye un coreógrafo que define y corrige los movimientos que participan de la acción. Estos grupos se componen de entre seis y diez personas.

Sin embargo, esta no es la única clasificación existente y, se puede llegar a distinguir entre los siguientes tipos de coreografías:



  • Coreografías expresivas, que concluyen expresiones interjectivas y diferentes manifestaciones dancísticas.
  • Coreografías distributivas, aquellas en las que mientras unas personas bailan, el principal hace actos pero vuelve a recurrir a ellos.
  • Coreografía principal, donde el bailarín se dirige a la persona principal, pero también hacia el resto del grupo.
  • Coreografía folclórica, la que se emplea en la mayoría de los bailes regionales.
  • Coreografía histórica, aquella que se realiza contextualizada o reproduce un trabajo magistral. Coreografía simétrica, en las que los movimientos siguen un equilibrio biomecánico o muscular. Coreografía asimétrica, se realiza con desequilibrio muscular.
  • Coreografía del espacio parcial, la que ocupa solo una parte del escenario.
El coreógrafo
El coreógrafo es la persona que realiza la planigrafía y quien dirige a los bailarines en el escenario. Las personas que realizan esta labor tienen una sólida formación en danza. No hay estudios específicos para coreógrafos, hay que hacerse bailarín y adquirir la mayor experiencia posible en la interpretación de músicas y movimientos.

Esto, sin embargo, no ocurre siempre así y hay casos en los que personas formadas en artes escénicas o musicales diseñan coreografías de calidad sin haber sido nunca bailarines profesionales. Esta situación ha llevado a definir una nueva categoría: la de Coreógrafo maestro de ballet. Se trata de una persona con años de formación de ballet, que ha progresado tanto que es capaz de crear rutinas de ballet y vincularlas a la música.